El después.
Aunque después de ese adiós, con el palpitar de un nuevo saludo, te ibas, dejando en mi boca el sabor amargo de la despedida; Esa despedida que aunque sean por poco tiempo, uno cree que es una eternidad, solo serán días; Días para decir te amo y sentirme vivo de nuevo, para que mi pecho respire y mi mente no deje de decir tu nombre; Es ese momento en que mis labios piden a gritos chocarse por lo menos en tu mejilla y suspirarte al oído un te amo con todo aliviador; Sin embargo, solo nosotros entendemos el momento, una especie de magia que nos rodea, algo que hace que me enamore de nuevo; Un sentimiento compartido, algo que no se explica con palabras ni con hechos, es cuestión de mirar a los ojos y darse cuenta; Y aunque poetas, artistas lo llamen amor, desde mi humilde punto de vista, en nuestro caso es mucho mas que eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario