martes, 21 de junio de 2011

Sale el sol.

Estas semanas sin verte, me parecieron años. Tanto te quise besar, que me duelen los labios. Mira que el miedo nos hizo, cometer estupideces. Nos dejó sordos y ciegos, tantas veces. Y un día después de la tormenta, cuando menos piensas sale el sol. De tanto sumar pierdes la cuenta, porque uno y uno no siempre son dos. Cuando menos piensas sale el sol. Te lloré hasta el extremo, de lo que era posible. Cuando creía que era, invencible. No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante. Y lo mejor siempre espera, adelante. Y un día después de la tormenta, cuando menos piensas sale el sol. De tanto sumar pierdes la cuenta, porque uno y uno no siempre son dos. Cuando menos piensas sale el sol.

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